PERDER EL SUEÑO - (Julia Herrera)




A beneficio de "Alcer Soria - Lucha contra enfermedades de riñón" 2010


Me dirijo a ti. 


A ti, que me escuchas
A ti, que me sigues
A ti, que me observas.
Sí, a ti.

Quizá en algún momento de tu vida, sin saber el cómo, ni porqué perdiste el Sueño. Si fue así, o estás sucediendo, posiblemente estés desesperado y convencido de que está debajo o dentro de tu almohada. Aunque la pasees por la cama intentando acomodar en ella la cabeza para dormir, lo haces porque sigues convencido de que, lo tiene ella.

La mitología griega nos habló hace siglos de que Nix... La Noche, tuvo dos hijos:
Hipno, el sueño.
Tánato, la muerte.

Nix, vivía en un palacio que estaba perfectamente ornamentado para su vida nocturna.
Las arañas de jade negro presidían sus estancias y la hulla de sus paredes, provocaba una más profunda oscuridad la que resultaba ideal para la Noche de Nix.
Nix, siempre vestía su traje de Noches. La visitaban las sombras, las que nos asaltan en la oscuridad de los Sueños de aquellos sueños perdidos, tan perdidos, como los niños perdidos de Nunca Jamás.

Nix...

La Noche de tus sueños,
atenta a tu sueño está
hasta que penetre en tus sábanas
y con él La Noche...
puedas pasar!

Su Palacio?, era una oscura cueva

en ella, nunca brilló el Sol
porque La Noche y La Luna
duermen en la misma habitación.
No había columnas en su salón de recepciones,
Nix, siempre ofrecía audiencia
a los habitantes del país de los Días,
cuando le reclamaban el porqué?
habían perdido a su Sueño
en la oscura noche de sus noches.

Como Gran Dama que es,

escuchaba con atención,
los motivos que las personas le exponían,
cuando pretendían justificar que fueron ellos,
los causantes de la pérdida de sueño.

Pero Nix, siempre generosa y seductora,

permitía que su hijo Hipno, el Sueño,
regresara a La Noche de sus días.

La Noche...

Tenía en Palacio..., extensos parterres de amapolas
y plantas hipnóticas,
imprescindibles compañeras que la Tierra ofrece, 
para atrapar y seducir a Hipno,
cuando la soberbia de las personas, la más altiva de sus facetas morales
- se atreve - a deshacerse del Sueño

Los jardínes de Nix, son los más visitados del mundo, 

cuando los ciudadanos del Día
queremos reconquistar el protagonismo onírico en nuestras Noches
y de nuevo, ser generales de grandes tragedias personales,
o galanes de amorosas batallas.

Eros juguetón, se invitaba juguetón, como lo hace La Parca,

El Gran Poder de los Poderes,
la que silenciosa nos avisara de que una historia está, 
a punto de terminar.

Enemigo de Hipno y de Nix es Cronos.

Solícito, como siempre!, utiliza al gallo o al despertador,
ellos rasgarán nuestra tragedia o seducción,
aunque el Sueño aún, no nos haya dicho adiós!.

Viaje inexcusable del Sueño es,

navegar por Lete, el río del Olvido,
para que podamos acariciar a aquellos que solo nuestro sueño, 
nos permitirá visitar, si..., 
no, nos olvidamos de dormir.

Hipno en La Noche,

usará sus mejores galas para seducir a nuestro sueño.
Con sedas y vaporosos terciopelos se vestirá
para ambientar nuestra historia peculiar,
en la que nuestro querido Sueño nos vestirá
de rey o de mendigo ,
o nos dejará desvestidos, ante un desconocido Universo onírico.

Así es Nix. Así es Hipno. Así eres tú.


En la noche de tus sueños podrás descansar en mullidos almohadones y otras deidades te vendrán a saludar.


Baco te ofrecerá, un buen vino

La Parca que ocultando andará, bajo su negra capa, tu inseguridad.
Neptuno, que surgirá de las profundidades del mar, 
en donde tus emociones esconderás.
Todos ellos te vendrán a visitar cuando Hipno, Nix y... tu sueño,
decidáis juntos estar.

Qué dulce y esperado momento, cuando al meternos en la cama, abandonándonos al descanso, empezamos a dormir!
Pero..., en ocasiones y sin darnos apenas cuenta..., 
el sueño, se va!
No importa cuántas pèticiones hagamos 
a los santos ministerios del Cielos o de las Hadas, 
rogándoles que al caer en la cama, podamos descansar.

Qué dulce y sensual es recordar, cuando nos quedamos
tan profundamente dormidos
que parece que nos hayan arrancado los recuerdos.
Qué triste... cuando nos damos perfecta cuenta, de que el sueño se fue.

                                                                                 *****

Me encontré de pronto con la mirada perdida en la oscuridad de la noche en mi alcoba, sin alcanzar ni poder ver, dónde estabas, en qué rincón, tu me aguardabas?.


Oh sueño reparador!, por qué te fuiste?. Por qué te has adueñado de mi equilibrado caminar?

Perfecta tela de araña tejen mis noches, a la espera de conseguir que regreses y como presa confiada atraparte en mi almohada, de tal forma que no lo puedas resistir.

Oh dulce sueño!, que con tu arrullo creas suave melodía y permites que me balancee sobre tus alas y a otros lugares, Tu me acompañes?

- Por qué me abandonas a esta oscura suerte, donde se casan los miedos y las soledades?
Permíteme que me presente.
- Soy, yo!

Esa, que cada noche se sumerge entre tus sábanas, te llama y se desespera.

- Por qué no oyes, mi angustiada queja?

Permíteme querido sueño

Permite que me acerque a tí.
Tú, que eres amante y misterioso, enamorado y sensual, cual cicuta en mi sentir.
Tú, que eres dueño de mis días y mis noches.
Tú, que permites que fluya por tu canal de luz, que ers mágico y sabio, cuéntame...
- Por qué a mi llamada, no atiendes tu?

Permite que me presente. Soy Yo, o sea, Tú.

Dame tu licencia para que me pueda asomar, al vacío de mo noche, a tu cama, 
en la que dormíamos los dos. Para que Morfeo, Tú y Yo, podamos disfrutar de una loca noche sin fin, de la que no pueda ni quiera despertar.

Permíteme querido sueño...

Deja que tenga un feliz despertar. Que mi cuerpo se relaje, después de tu éter haber podido respirar, que este amargo cáliz con el que me has premiado, me está arrancando la vida y la paz.

Querido sueño, amante aventurero que en lugar de llegar a ti como debo, permites que cabalgue en camas desconocidas, buscando el por qué, el cuándo..., te perdí?


Dulce sueño, loco y embaucador, por qué permites que Dante, Verdi o Vivaldi?, con sus letras, flautas o violines no consigan conquistaste y traerte de nuevo a mí?


Oh, dulce sueño... qué droga trascendental me has dado que no consigo reemplazar, tu suave seducción?. En lugar de ser Tú, con tus tiernos y suaves arrullos, o con tus dulces y locos besos de pasión, seas quien consiga llevarme lejos, muy lejos, donde solos estemos Tu y Yo.

Ven a mi llamada. Regresa ya!, cómo es posible que no me puedas ver?.

Esta noche, en mi desesperada espera, llamé a Pegaso y presto vino a mí en su ávido deseo de complacer, me subió a su grupa. Nada, más parecido a Ti.


Cabalgué por valles y montañas, crucé ríos y mares celestiales, el Universo y yo, nos unimos en uno. Respiré profundo, muy profundo... mmm

La sensación era tan agradable, era casi perfecta, casi se podía saborear.

Pero Pegaso, el gran caballo alado marcó su hora de retirada y dirigiéndose a mí, exclamó!.
- Ya es hora de partir querida, hay otros como tú, y mi bella misión es estar ahí, donde el Cielo, Tú y Yo, hemos compartido esos instantes de serenidad...

- Sí, mi bello Pegaso, ha sido como un sueño. Sublime y bello Pegaso, gracias...
Ya ves querido sueño, tu ausencia me ha permitido conocerle y sentirme transportada a otra dimensión. Ha sido realmente un sueño pero... no eras Tú.

Después de noches de silencio, comprendí el por qué de tu abandono. No fuí buena compañera, no supe comprender tu mensaje,
Mi querido sueño, nadie mejor que Tú, sabe, que últimamente estuve muy turbada. Tú sabes que hondo conflicto interno me ahogó.

Sé que te desatendi, que fui egoísta pero es que no te oía, solo veía mis dudas, mis angustias, mi dolor. Solo me oía a mi.

Sí, es cierto, no alcance a comprender pero, sé rectificar y sé esperar, estoy segura de que regresarás. 
Repite tu llamada, que ahora, sí que estaré atenta.
Estaba perdida..., cansada. Te abandoné!

Querido sueño, tu personal atención requiero, desciende. Regresa, ya!
Percibo una luz, es minúscula, brilla allá, a lo lejos! Ese punto que como Orto me orienta.
Tu mensaje no estaba escrito en las estrellas, sino en mi cabeza, y ya lo entendí.
Así que...   con tu permiso...

Permíteme...
Permite que te presente, soy Yo, o sea Tú. Y voy a por ti!

Mi querido desconocido disfrutar del sueño es algo maravilloso, placentero y sensual. No use su valentía para perderlo, sea tierno, atiendalo... No le deje escapar.

Es sin duda, su otro Yo!.


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