....TU MIRADA - (Julia Herrera)

Al igual que el hombre, su mirada, tiene carnet de identidad y está en el alma. Una mirada…,es capaz de expresar lo que la palabra, en ocasiones,no puede pronunciar. Llegar a lo más profundo a lo prohibido, cambiar el curso de una vida y, sin pedir permiso. Una Mirada nos puede arrastrar a las más bajas pasiones a las más altas sensaciones. Así es... mirar.


Los flujos de la fantasía recorren los caminos que el viento deja al pasar, para que la imaginación del poeta a otros, se lo pueda contar. Una Mirada, puede no olvidarse jamás, y de una mirada, os vengo a hablar.


Y ella le dijo a él...
Es tarde para estar aquí, 
porqué... no vamos a la cama? y te cuento cómo hiciste 
para tenerme tan enamorada. 
Fue una bonita mañana, nos cruzamos en una saluda, 
complaciendo la intención de quien nos iba a presentar. 
Al mirarte, descubrí tu mirar.
Esa fue la red, con la que me robaste de las aguas de mi bravo mar, 

y como sirena sin agua, no pude escapar. 

El brillo de tus ojos, fue la pluma que mi cuerpo dibujo, 

haciendo brotar de él la lujuria y la provocación.
El azul de sus aguas?, me sorbió y de ellas soy presa, 
de ellas, y de tu amor.


Ya ves!
Aún siento como nuev aquel viejo sentir, 
porque sigue siendo Tu Mirada... lo mejor de mi existir

Cada vez que me miras amanece otra vez. 
Eres dulce, profundo, 
bravo a la vez.
Por ello me pierdo en tus adentros como si niña volviera a ser.
Tu incansable remover me confunde y me lleva a la desazón, 
pero necesito que me robes lo poquito que me queda y seguir siendo presa, 
de tu amor.

Me miras a los ojos
me observas sin cesar,
qué quires?
qué buscas?,
que tan hondo estas?

Ya ves!
sigo aquí, 
mirando tu mirar...
que me transporta a lo mas profundo de los océanos 
de donde un dia me robaste, para poderme enamorar.

Pero, ahora que estamos aquí
de confidencias en nuestra cama,
juntitos, no más, quiero que sepas que me gusta estar 
en la playa de tus emociones 
y después de repetente 
sentirme en alta mar.

La aventura de tus ojos, no quiero disipar 
ni de tus aguas escapar, porque...
es como fundirme en una nube 
y envuelta en ella, los Cielos surcar!

Por qué apearme de una estrella fugaz? 
si por más años que pasen siempre veré
su luz pasar.

Comprendes querido mio?
comprendes, cómo me supiste enamorar?
con una mirada, solo con una mirada
esta que me mira y siento
La tuya, no más!.

En el silencio de su alcoba, él, hablaba con sus soledades mientras la cicuta de su cobardía le embriagaba y le robaba, su imaginada felicidad.

Ignoro que me obliga a estar contigo, pero por ti, 
me siento... fuertemente atraído. 
Me resulta tan sencillo quererte pero, no me sé explicar. 
me resigno a mis soledades y me conformo con ser alguien 
que viene y va.


Pregúntame 
lo que quieras
pregúntame...
por qué?
por qué, no supe qué decir...!

Pregúntame, 
cuando no tengas a quién dirigirte,
pero... preguntame siempre a mí!

Por casualidad, 
tendrías  un lugar en el alma para que contigo,
me pueda quedar?
por casualidad, 
no eres tu aquella que un día dijo, tu mirada es un caudal!!

Tendrían que pasar días y años para que yo de ti, me olvidará
Tendrían que pasar días y años para que un alma como la tuya, yo encontrara...

Por favor...
cuéntame lo que quieras.

Cuéntame,
cuéntame..., 
hasta si eres feliz!!.
porque así podré disfrutar de lo que hubiera sido mío 
y que mi cobardía, 
no me permitió vivir.

Siempre estará en mi recuerdo lo único que te supe dar
aquella mirada
aquella mirada que para ti dibuje.


Solo me quedo aquí,
con mis recuerdos,
en el Olimpo de mis sueños 
donde donde cual Afrodita llegaste montada en el bello Pegaso
y como un sueño al despertar 
te dejé marchar.

Y pasaron los días, los meses, ese tiempo extraño. No debo alimentar mis ilusiones en las fuentes de mi fantasía, mientras mi cobardía me impide surcar los silencios con mi alegría. 
Pero de repente, siempre ocurre de repente, todo ha cambiado.  Tú, con una Mirada, has destruido la idílica historia que solo existió en mi mente y ahora he comprendido que todo terminó.

Y ahora querida...

Cuéntame,
cómo estuviste hoy, que no te pude ver,
que no te pude hablar.

Cuéntame,
cómo estuviste hoy,
que la oscuridad me embargó
porque aún no oí tu voz.

Cuéntame...
cómo estuviste hoy...
que sólo tu recuerdo pude tocar.

Sabes, cuan profunda soledad infringe en mi tu ausencia?.
Abrumado me siento ante tu poder mientras el miedo me atropella.
Tus lances me acorralan, no sé cómo de ellos escapar. 
No tengo palabras que decir, no tengo voz para contestar..

Tu elocuencia me provoca y mi interior se azara ante mi propia historia.

Siento que buscas una respuesta, 
que dé rienda suelta a mi poder y me libere de esta soga que un día a mi cuello
me deje poner.

Siento rabia y vergüenza porque en mí, supiste ver,
como la serpiente de la cobardía me envolvía 
cuando al mirarte yo sabía
que jamás, te podría tener.
Espera un momento, 
lo justo, lo justo para que te pueda explicar, cómo,
fue aquel instante en el que me convertí en tu presa
y aún de tí, no pude escapar.

Deja que te cuente,
deja que te diga,
cómo corría aquella mañana en la que me sedujo tu alegría.
La inseguridad siempre reinó en mi.
El miedo nunca me dejo avanzar,
y del amor,
del amor...
qué te voy a contar!

Mi vacío seguía siendo
el sentimiento que abría y cerraba las jornadas de mi vida,
al igual que ese café que nos permite
perder el sueño y recobrar el día.
De nuevo corrían las doce y con ellas se anunciaba. 
que aun faltaba un trecho
para terminar, otra, de mil jornadas.

El día anunciaba su zenit y todo seguía...
invariablemente indiferente.
Mi eterno día a día giraba a la espera 
de que la ilusión se alojara en mí.
Quería un milagro que me permitiera renacer,
de ese aliento de vacío en el que siempre viví.

Necesitaba embriagarme de luz y de repente,
siempre ocurre de repente
apareciste tú.

Llegabas a mi encuentro de forma insospechada
y acompañada de alguien con quien yo, en ocasiones,
me entretenía en grata conversación.
Recuerdas?
Como una locura instantánea, u torbellino se apoderó de mí.
Una fuerza irrefrenable se agarró a mi alma
No me lo puedo creer.

Dices que te vas?
qué te alejas de mi?
Sabes que te quiero, sabes cuan loco estoy por ti.
Pero el monstruo del miedo se agazapo a mi garganta 
y nunca pude por más que quise, darte,
lo que tu me diste aquella mañana.
y me apresó de tal manera que convirtió en vació,  mi plenitud.
Cuando al mirarte mientras avanzabas,
sonriente,
desconocida
y en compañía de quien a conocerte me invitaría.

En ese momento, lancé un silencioso requiebro de bienvenida a tus ojos,

el que antes, había instalado en mi Mirada,
esa, de la que en tantas ocasiones, tus silencios me hablan. 
Y llegó a mis oídos, el sordo eco de aquella voz amiga, 
que al aire parecía que hablaba, 
hasta que comprendí, que se dirigía a mi.

Vaya!, se te saluda...!

permíteme que te presente.
Que me presentes...
y qué me importa su gracia?
sólo sé que por fin llegó a mi vida mi alma!.
Pero..., cómo no escuchar además el deleite de su voz

por lo que sin dejarte de mirar, exclamé...
- Es un placer conocerte.
y un arrebato interno me convirtió, en presa de tu amor.

Y ahora que pasó el tiempo...

y que en mis brazos te soñé tener, dices... que te vas?

La rabia y el miedo se apresaron de mi.
Pero fui yo, quien se balanceó en mis mañanas,
soy yo, quien ya casi no te tiene
soy yo, quien siente que el tiempo muere.

Quisiera correr y gritar, gritar y decirte...
- Por Dios niña, dónde vas?
no ves que te llevas mi alma, mi vida, mi respirar!
Que vacio tan frío me estás haciendo sentir. Tantas veces como te tuve
y nunca te pude decir,
que fuiste y eres lo mas grande
que llegó a mi existir.

Por ello, en mi alma siempre vivirá aquella Mirada. Aquella Mirada 
que solo cree para ti
para que vieras reflejado en mis ojos, lo que de ti recibí,
lo que desde ahora no tendré, porque el monstruo del miedo, se vivió, todo,
todo, lo que existe en mi ser.

Buscaré en el recuerdo de tus ojos, como si de un espejo se tratara,
aquellos momentos en los que de pronto, te encontré una mañana.
Una mañana de abril, en la que tu llegabas 
y al final nuestras almas se unieron, en una MIrada
la que y cree para ti.

Y en mi desespero te digo a, TI, silencio, que me la vinieron a llevar. Eros llegó
y lanzó contra mi pecho una flecha ungida en un fluido llamado
abandono...!
Fue tan certero el disparo, 
que los fantasmas de la noche me han venido a contar, que ella, 
viaja en el tren de una nueva ilusión.
- Y dices que le quieres?

Entonces debo liberarte, de lo que un día te entregué.
Debo recuperar mi Mirada,
la devolveré a mi ser,
la depositaré en el cofre en el que guardo, mi tiempo...!
y de noche, la acariciaré.

Fue lo único que de mi disfrutaste,
la única que acarició tu piel.

Sé que mi tiempo expira. La Noche de los Tiempos,
se lo vino a mi sueño a contar

Ya siento noche como te acercas, y que de la muerte de mi amor, me vienes a hablar...