Dedicado a Don Camilo José Cela





Y dijo Don Camilo...




Se dice que... para algo conseguir... Hay que decretar!

Y dijo Don Camilo:
Yo pagaría el dinero del Nobel por tener el Nobel

....

Y entre su hola y su adiós a la vida, esto sucedió.

Soy Iria Flavia
Aquella a la que exhalaste, dicen….
en tu último aliento

Soy Iria y no comprendo.

Aguarde como novia en celo
tu finis terre
esperando tu regreso a mí.

Fuiste como las Rías,
agua que se va y regresa, con su tiempo…, sin prisa…,
que da sed y de beber,
como la emoción cuando nos hace reír
o nos hace llorar…

Vago eco de voz de niño al Sol
en esa plaza que hoy es tuya
qué poco recuerdo me queda… ¡de aquellas lluvias!…

Y sigo sin comprender…

Por ser tu amor oculto, el más oculto de todos
me premiaste con vacios y desencuentros,
me abandonaste para conquistar…
el corazón, de otras,
con más poder.

Me llevaste allá en dónde la imaginación cree tener…,
un…,
diría... altillo.
Un altillo, donde guardar
el aroma del salobre de nuestras Rias,
el bouquet de nuestros caldos, ribeiros o alvaros.

El sabor de los suculentos frutos de mar.
La visión de nuestros verdes prados
las bravas montañas,
las vacas pastar o la imagen de los hórreos
que los manjares de la tierra albergaran.

Gustaste embriagarte
de ese olor castizo en el barrio de los gatos.
Otros… luegos, llegó,
la “calma”
en donde definitivamente te enmusaste…

Qué buscabas, qué obtuviste,
que cogías, qué soltabas?

Ya ves,
todo es cuestión de no perder ningún tren
incluso,
conseguiste no pagar,
por tener tu Nobel,
Noble Señor

Sin embargo,
hubo quien quiso de tu agua saciar
y no tuvo gota…

Paradojas de la vida!!

Contradicciones de la Q!!

Soledades, silencios y desencuentros,
llenos de lujuria y obscenidad,
escondidos quedaron por siempre en tu tálamo,
en las hojas de tus libros,
y al paso, del mío.

Noble Nobel, que de letras supiste,
que tu abecedario heredé,
el que  casi no supe… cómo leer.

Y es que… no podía comprender…,
que regalaras tu pluma.

Por fortuna, los regalos,
se pueden devolver.

De nuevo en casa!

Ahora sí, ahora sí…


Viva Iria Flavia!

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